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miércoles, 18 de julio de 2018

Vélez de Benaudalla. (1ª parte)

Con motivo de la " VII Exponazarí" que se celebró el pasado fin de semana, tuve ocasión de visitar este pueblo que debe su fama (entre otras cosas) a sus ricos pestiños. La verdad es que me sorprendió gratamente la visita teatralizada que hicieron por sus calles y rincones más populares, pero tengo que reconocer que las altas temperaturas que hubo, no me dejaron disfrutar de la visita como yo hubiera querido. Pero bueno, seguro que volveré más tranquilamente para fotografiar una vez más sus calles y plazas. Os dejo alguna información más sobre el pueblo y espero que os gusten las imágenes.


Situado en la margen izquierda del río Guadalfeo, frente a los Guájares y al pie de la Sierra de Lújar, Vélez de Benaudalla ofrece un entorno natural muy atractivo. Son recomendables las excursiones por el valle del río de la Toba, accidente natural que separa las sierras del Chaparral y los Guájares, y es aconsejable visitar la Garganta de los Vados, en el desfiladero del río Guadalfeo. De escarpadas paredes, es un lugar apto para las escaladas en roca. Los fines de semana se reúnen en sus inmediaciones deportistas experimentados que, colgados de estas murallas de piedra ascienden lentamente hacia la cima. Y las playas de la Costa Tropical se encuentran apenas a 10 minutos en coche.
Vélez de Benaudalla cuenta asimismo con un rico patrimonio histórico y monumental. Destacan los restos de una mezquita, dentro del casco urbano, y además se conserva perfectamente una fortaleza que fue mandada construir por los Reyes Católicos tras su entrada en el pueblo. Además destaca un frondoso Jardín Nazarí, perteneciente a una almunia de hace más de quinientos años, y la Iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario. Las fiestas de moros y cristianos que celebran sus vecinos son unas de las de mayor tradición de la provincia.
















































martes, 3 de julio de 2018

Campo florido al atardecer...

Aunque ya tienen unas semanas, paré el coche para capturar este atardecer que había visto. Flores, nubes, lluvia, cortijo y montañas, dejan su huella en mi objetivo...Espero que os gusten. 
























domingo, 1 de julio de 2018

Carmen de la Fundación Rodríguez Acosta (1ª parte)


El pasado mes de abril tuve la oportunidad de asistir a una visita guiada a la Fundación Rodríguez Acosta y la verdad es que fue todo un descubrimiento, porque pese a ser un edificio que se visualiza desde casi toda Granada, no había tenido ocasión de visitarlo nunca. Os dejo una primera parte porque la verdad es que tiene muchísimas cosas y espacios que mostrar y lo haré en otras entradas del blog.
Situado, en las inmediaciones de Torres Bermejas y próximo al conjunto monumental de la Alhambra, el edificio sede de la Fundación Rodríguez-Acosta es uno de los más bellos empeños arquitectónicos de su tiempo. Construido entre 1916 y 1930, su apuesta por lo moderno y la excelencia de las ideas, diseños y materiales empleados en su concepción y edificación le otorgan una vigencia duradera, reconocida en su declaración como monumento nacional en 1982.
El pronunciado desnivel del terreno en que se asienta dio origen a las terrazas y miradores que configuran sus jardines. Éstos, muy singulares en el contexto de los cármenes granadinos por su carácter monumental, despliegan un interesantísimo programa iconográfico en torno a los grandes temas del simbolismo: el amor, la muerte, la ruina, la locura, la vida contemplativa, etc.